Descrubriendo los crumbles dulces y salados

Decía Brillant- Savarin, el filósofo de la gastronomía y creador del primer tratado gastronómico, que “El descubrimiento de un nuevo plato es de más provecho para la humanidad que el descubrimiento de una estrella”. Teniendo en cuenta esta frase, tal vez un poco exagerada, podemos decir que en el encuentro de nuestro Cooking Club los participantes hicimos un gran descubrimiento, incluso que añadimos dos estrellas a nuestro firmamento culinario: crumble de manzana y crumble de pimientos y queso.

Crumbles

Iniciamos el año con las manos en la masa, bueno, mejor dicho, con las yemas de los dedos en la masa, puesto que es la herramienta donde reside la clave para elaborar un buen crumble. El crumble es una receta tradicional de Gran Bretaña, que se puede degustar como postre o como merienda acompañando a una taza de té y cuyo ingrediente principal es la fruta.

La historia de esta receta se remonta a la Segunda Guerra Mundial, cuando surgió la necesidad de racionar los alimentos. Los ingleses, grandes aficionados a la elaboración de tartas y dulces, pusieron en marcha toda su creatividad para crear un postre que no necesitara demasiada demasiados ingredientes. De esta manera, surge el crumble, gracias al cual con una simple mezcla de frutas, harina, mantequilla y azúcar, se consigue un postre sabroso y económico. Y tal como vimos en nuestro taller, con la versión rápida del mismo, seremos capaces de improvisar un postre en poco más de 10 minutos.

historiacrumbleCrumbles para todos los gustos

La versión más popular es el crumble de manzana, que fue sobre el que trabajamos, pero puede utilizarse cualquier fruta: ciruelas, melocotones, peras, fresas, moras y puede acompañarse de crema inglesa, helado, nata, natillas…

Sin embargo, los crumbles salados se han puesto muy de moda, haciéndose un sitio en nuestra mesa. Simplemente consiste en sustituir las frutas por verduras e incluso añadir algo de carne y queso. Son, además, una excelente idea para aprovechar las sobras que tenemos por la nevera y su elaboración es rápida y sencilla a la vez que económica.

En esta ocasión los participantes, delantal en ristre, iniciamos la sesión elaborando un rico crumble de manzana a la vez que pasamos una tarde divertida y nos embriagamos del aroma de canela, para después dar paso a la elaboración del crumble de pimientos de piquillo y cebolla con queso que, sin duda, fue la cena de muchos los participantes.

Como siempre en la Know Box tenéis las recetas que elaboramos en la sesión para que las podáis repetir siempre que queráis. Recordaros que en febrero tenemos preparado para el jueves 18 de febrero un Cooking Club para chuparse los dedos, “Arroz con Bogavante”. Así que inscribiros ya que las plazas vuelan. Comentádselo a vuestros familiares, amigos, conocidos o compañeros de trabajo que seguro que les apetece unirse.

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