“Dormir es como pasar por boxes”

[Img #3451]El pasado jueves tuvimos un nuevo encuentro del Club de Coaching para una Vida Sana. En esta ocasión, de la mano del médico Gonzalo Pin Arboledas, hablamos sobre la importancia que el sueño, el dormir bien, tiene para nuestra salud.

Al inicio de la charla, Gonzalo insistió en que el ritmo que la sociedad actual nos impone y la cantidad de estímulos que nos bombardean las 24 horas del día, no ayuda al descanso personal. “El principal problema de sueño hoy en día es cultural, consideramos que dormir es perder el tiempo. Pero no es así, necesitamos dormir. Imaginaos un coche que no va nunca al taller, acabará fallando”.

En este vídeo Gonzalo nos cuenta cuáles son los principales trastornos del sueño y las consecuencias que tienen para nuestra salud, además nos da algunas pautas para mejorar nuestros hábitos de sueño y también para educar a nuestros hijos en esta tarea.

Durante el encuentro, Gonzalo, fue respondiendo a las dudas de todos los participantes generándose un debate muy enriquecedor. Por ejemplo, nos contó que “cada persona es diferente. Como media, una persona adulta, duerme entre 6 y 9 horas. Los niños y adolescentes necesitan dormir más y los ancianos menos. Además un 60% de las personas tienen unos ciclos circadianos del sueño normales, el resto o son alondras o son búhos”, comentó Gonzalo. “Y luego nos explicó: cuando nuestro cuerpo detecta que cae la noche empieza a segregar melatonina, que es la horma que prepara nuestro cuerpo para dormir. Los búhos comienzan a segregar esta hormona más tarde que la media y los alondras lo hacen con anterioridad. Por eso hay personas a las que les cuesta más trasnochar y a otras a las que se les hace un mundo madrugar. Si en vacaciones, cuando no tenemos obligaciones horarias, dormimos cuando nos entra el sueño y nos levantamos cuando nuestro cuerpo nos lo pida, podremos averiguar cuántas horas necesitamos dormir y si somos alondras o búhos”. Y añadía: “Un caso curioso es el de los adolescentes. Éstos necesitan dormir más horas (9 de media) pero es que además su secreción de melatonina es muy tardía. Por eso es un error que nuestros jóvenes empiecen las clases en el Instituto tan temprano. Nosotros decimos que el adolescente es ese ser que está en clase mientras su cerebro sigue dormido”.

 

[Img #3452]Algunos consejos y datos curiosos

¿Qué debo hacer para recuperar mi ciclo de sueño tras una noche en vela, por trabajo, por un viaje o si he salido de fiesta? ¿Es bueno leer antes de dormir? ¿Es recomendable tener una televisión en el dormitorio? ¿Se debe despertar a un niño que sufre una pesadilla? ¿Si estás más cansado porque has hecho deporte duermes mejor? Estas fueron algunas de las preguntas que surgieron durante la charla y que Gonzalo no dudó en responder. “Tras una noche en vela, tenemos dos opciones. La primera es acostarnos al llegar a casa y dormir 3 o 4 horas, que es lo que llamamos el sueño básico, y luego ya no dormir hasta la noche siguiente. O no dormir al llegar a casa y esperar a la hora de la siesta y hacer una de 90 minutos. Ese día lo pasaremos mal, pero recuperaremos la normalidad más rápidamente. Esto es así porque en las primeras horas de sueño es cuando nuestro sueño es más profundo y nuestro cuerpo descansa físicamente. Cuando llegamos a la fase REM es cuando se produce el descaso psicológico y nuestro cerebro se recupera y prepara para el día siguiente”.

Al respecto de leer o de ver la televisión en la cama, Gonzalo nos aconsejó que “antes de dormir, debemos preparar nuestro cuerpo, relajándonos, haciendo alguna actividad que nos resulte agradable. El error es hacer actividades que nos exciten o que nos enganchen. Por ejemplo, es mucho mejor leer una revista con artículos cortos que un libro. Y, otro factor muy importante es la luz, siempre que leamos en la cama tratemos de que la iluminación provenga de detrás de nuestra cabeza o de arriba. Si viene directamente hacia nuestros ojos, como sucede con los móviles o las tabletas, estamos mandando señales a nuestro cuerpo de que es de día, hay mucha luz directa, y por tanto, la secreción de melatonina será menor. Yo aconsejo a las personas que tienen problemas para conciliar el sueño que utilicen la cama solo para dormir, que no realicen actividades de vigilia o estimulantes en ella. Y que si no pueden conciliar el sueño que salgan al salón o a otra estancia, para que su cerebro no asocie la cama con la ansiedad por no dormir”.

“El deporte es buenísimo para la salud. Pero hemos de ser conscientes de que cuando lo practicamos segregamos adrenalina y endorfinas y esto está reñido con la secreción de melatonina. Si practicamos deporte por la tarde-noche debemos saber que no podemos pedir a nuestro cuerpo que se duerma hasta 3 o 4 horas después. Además, al contrario de lo que mucha gente piensa, el cansancio no ayuda a conciliar el sueño”, comentaba Gonzalo.

Y, por último, sobre las pesadillas infantiles nos comentó que “debemos distinguir entre los terrores nocturnos, que siempre se dan en el primer tercio de la noche y las pesadillas que se dan ya casi en la mañana. A un niño que sufre un terror nocturno no debe despertársele. Él al día siguiente no recordará nada. Cuando vayamos a su habitación no nos va a reconocer y probablemente se agitará más. El motivo es que sigue dormido. En cambio, si un niño sufre una pesadilla cuando lleguemos a su cuarto tendera sus brazos hacia nosotros o nos llamara. En este caso, sí que deberemos tratar de calmarle, evidentemente”.