“Empatía, voluntad de hierro, comprensión e inteligencia emocional son claves para trabajar en ambientes internacionales”

[Img #4311]Amparo Samper es ingeniera civil con especialización en Hidrología por la UPV,  quién tras sus comienzos profesionales en España y debido a la crisis, decidió aprovechar y comenzar su periplo internacional. Y no le ha ido nada mal, ha trabajo en proyectos de hidrología en Mozambique y  ahora trabaja en Asia, concretamente en Camboya. Como nos comenta en la entrevista “no debería mirarse de forma negativa el hecho de salir fuera de tu país, ésto solo enriquece y te ayuda a crecer como persona y como profesional”.


¿Cuál fue tu primera experiencia internacional?
Mi primera experiencia internacional fue en Mozambique trabajando para AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo), aunque previamente pasé veranos en Reino Unido y Estados unidos aprendiendo inglés desde los 9 años hasta los 16 años de edad. El haber viajado desde de pequeña me ayudó positivamente en mi aventura africana y me ayuda en general afrontar la vida de forma independiente y resoluta.

Desarrollaste los principios de tu carrera profesional en Valencia…
Empecé mi carrera profesional con unas prácticas en obra. El shock fue grande de la universidad a la vida real de la obra, pero me sirvió para saber que no quería ser jefe de obra. De ahí pasé a realizar mi proyecto final de carrera en el Departamento de Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente de la UPV. Elaboré un modelo matemático del acuífero del Guadalentín perteneciente a la cuenca hidrográfica del río Segura. En este momento me enamoré de la hidrología, un hito que ha marcado positivamente mi carrera profesional. A posteriori formé parte del boom urbanístico redactando proyectos en diferentes consultoras en Valencia.

¿Cuándo decides empezar a trabajar para organizaciones no gubernamentales? ¿Cómo te surgió la posibilidad?
Por caprichos del destino acabé trabajando para AECID en Mozambique. En abril de 2007 ya se empezaba a notar la ralentización de la economía aunque muchos lo negaran, y yo pasé en el plazo de dos semanas de tener una oferta de hacerme contrato indefinido en la empresa a no renovarme el contrato por impagos de clientes. El shock fue grande y decidí que iba a pensar muy bien lo que iba a hacer a continuación. Mi intención era irme al extranjero y tanto lo pensé, que me cayó del cielo. Yo estaba apuntada al SERVEF y me contactaron un día para comunicarme que había una oferta como Ingeniero cooperante en Mozambique y yo contesté: “¿Qué? Pero si no se ni donde está”. Sin pensar dije que no estaba interesada. Luego más tarde volví a llamar y entré en el proceso selección pasando todas las cribas. El puesto estaba contemplado dentro de un programa del INJUVE (Instituto de la juventud de español) que selecciona a jóvenes profesionales para trabajar para AECID en diferentes países en los que está presente. De esta manera los jóvenes seleccionados tienen la oportunidad de conocer el mundo de la cooperación internacional al desarrollo con experiencias en el terreno.

¿Puedes valorar los pros y contras de trabajar en un país como Mozambique?
La experiencia de Mozambique me hizo crecer como persona y como profesional. Fue un reto llegar a un país tan diferente al mío e intentar entenderles, aprender su cultura, el idioma y trabajar con ellos. En AECID tuve la suerte de trabajar con un equipo con mucho bagaje internacional, muy profesionales, muy preparados, e implicados en cambiar el mundo. Esta experiencia me dio la oportunidad de conocer el mundo de la cooperación por dentro y a través de una experiencia en el terreno. El trabajo de equipo con el personal local, al inicio fue difícil y desafiante, pero en definitiva enriquecedor. Había que pensar mucho para encontrar la mejor manera de explicar las cosas. Además era obligatorio, para evitar sorpresas de última hora, hacer seguimiento diario de las tareas y preguntar varias veces si lo habían entendido todo o si necesitaban ayuda. Los pros de esta experiencia son el hecho de aprender a adaptarte a las circunstancias, abrir la mente y descubrir otras formas de ver las cosas. Los contras serían que Mozambique por aquél entonces era una sociedad en ciernes sin mucha capacidad técnica o analítica y con un nivel de ingeniería muy bajo a nivel local. Después de un año decidí que ya había aprendido suficiente y decidí volver a España a cursar un máster en Ingeniería Hidráulica y Medio Ambiente con especialidad en gestión de Recursos Hídricos.

Te surge la oportunidad de trabajar en Camboya, ¿en qué consiste tu trabajo?
Después de estar trabajando en el Sistema Automático de Información Hidrológica del Júcar como hidróloga 3 años, nuevamente me vi afectada por los recortes de la crisis quedándome en paro durante un año y unos meses hasta venirme a Camboya con unas prácticas de seis meses en la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ). La oportunidad me surgió navegando por internet, vi el anuncio en la página web y mandé mi currículo. Me hicieron una entrevista por Skype (algo a lo que hay que habituarse hoy en día) y me dijeron directamente que querían que fuera porque nunca habían tenido un estudiante con tanta experiencia. Llegamos a un acuerdo en el que ellos me iban a dar plena autonomía para que utilizara mis conocimientos y experiencia previa y me embarqué en una nueva aventura internacional. Mi trabajo durante estos seis meses consistió apoyar técnicamente al programa Flood Magement and Mitigation Programme (FMMP) que pertenece Mekong River Commision (MRC). La agencia alemana (GIZ) da apoyo económico y técnico a diferentes programas de MRC. Inicié estudiando los modelos de predicción de caudales e identificando las acciones necesarias para mejorarlos. Realicé un estudio del sesgo de las imágenes de satélite con respecto a la lluvia registrada utilizadas en los modelos para la predicción de caudales. Asimismo colaboré en la preparación de documentación para el lanzamiento de un proyecto de medidas de adaptación al cambio climático y gestión integrada de inundaciones en varias zonas piloto. Una vez acabado mi contrato de prácticas, me ofrecieron seguir mi labor con un nuevo contrato de consultoría dando apoyo técnico a FMMP en diferentes proyectos en marcha.

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¿Qué diferencias encuentras en Camboya respecto a España a la hora de trabajar?

Si comparo MRC con la Confederación del Júcar, puedo decir que en España estamos muy avanzados en temas de hidrología comparado con Camboya o incluso con algunos países desarrollados. La escasez de recursos hace que se agudice el ingenio en la gestión de los recursos hídricos y por ende la ingeniería de agua en general. Por otro lado el trabajo en equipo en Asia es un reto, asimismo es un desafío la gestión de una cuenca hidrográfica que involucra a cuatro países.

¿Qué diferencias culturales te han chocado en los diferentes países que has trabajado?

Una cosa que siempre suele chocar con cualquier otra nacionalidad del planeta, es lo directos que somos los españoles en decir las cosas. En Mozambique tenía que hacer un esfuerzo para dar dos vueltas antes de decir algo, aquí también intento, pero la verdad es que las raíces son las raíces. En Mozambique me chocó mucho las creencias supersticiosas, la lentitud y poca proactividad, el alto grado de falta de conocimiento y la carencia de honestidad y autocrítica. En Asia me sorprende mucho el individualismo, ausencia de trabajo en equipo, falta de asumir responsabilidades, miedo a tomar riesgo e inmovilismo.

¿Qué aptitudes son necesarias desarrollar para adaptarse y trabajar en ambientes internacionales?
Mucha paciencia, empatía, voluntad de hierro, organización, comprensión pero con exigencia y un poco de inteligencia emocional para gestionar los altos y bajos.

¿Te gustaría regresar a España? ¿Qué condiciones tendrían que darse para que volvieses?
España es mi casa, es mi patria, y me gustaría volver, pero sinceramente en 9 meses en Camboya siento que he avanzado más en mi carrera profesional que en toda mi vida. Me siento valorada, escuchada y con un futuro prometedor por delante. Sé positivamente que esto no lo voy a tener en España por ahora. En todo el tiempo que estuve en el paro, ni una sola empresa española me dio la oportunidad de hacer una entrevista. Por el contrario hice varias entrevistas para organizaciones internacionales para puestos en el extranjero que supuestamente son más selectivas.

¿Qué consejos te gustaría dar a aquellos que se estén pensando emprender una aventura internacional?
Lo primero que se animen, que no tengan miedo a tener experiencias internacionales. Les va a cambiar la vida y les va a abrir la mente. Hoy por hoy las oportunidades están fuera de España y no es un drama irse, hay que aprender a adaptarse con facilidad a circunstancias de cada momento y para ello es esencial hablar idiomas. Nunca nadie dijo que el camino iba a ser fácil, pero al menos que sea diferente en un país lejano. No debería mirarse de forma negativa el hecho de salir fuera de tu país, esto solo enriquece y te ayuda a crecer como persona y como profesional.