La importancia de dedicarte tiempo a ti mismo

En este agitado mundo de hoy, resulta bastante fácil dar prioridad primero a los demás y a nuestras obligaciones del día a día. La mayoría de personas, debido a sus ocupaciones o empleos, sus familias y alguna que otra actividad “extracurricular” llegan a pensar que no tienen tiempo para sí mismos. Incluso, existen algunos casos en los que puede llegar a aparecer un “sentimiento de culpa” en aquellos que dedican algo de tiempo a sí mismos.
Sin embargo, cuando nos dedicamos tiempo a nosotros mismos, obtenemos claridad, pensamos de una manera diferente a cuando los estímulos del entorno afectan la comunicación interna; y por lo regular no discutimos, argumentamos ni negociamos, pues la mayor parte del tiempo comprendemos nuestra propia manera de pensar.
Sentirse bien con uno mismo es algo indispensable para ser feliz y disfrutar de la vida al máximo. Nos ayudará a sentirnos mejor con los que nos rodean y a contagiarles nuestro bienestar. A través de pequeñas acciones, podemos conseguir grandes logros que nos permitirán desarrollarnos de forma positiva

En este artículo hemos recopilado algunas ideas para dedicarte tiempo a ti mismo, aprendiendo a apreciar y buscar los placeres de la vida que nos hacen sentir bien.

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1. El equilibrio emocional
¿Te sientes a menudo al borde de un ataque de nervios? ¿Sientes a veces que no puedes con todo, que no eres capaz de afrontar todo lo que tienes por delante? ¿Sientes tristeza, vacío, desesperación? Para sentirse bien a todos los niveles es necesario saber manejar adecuadamente las emociones. Pero, ¿cómo manejar esas emociones intensas cuando parecen surgir por sí solas y apoderarse completamente de ti? Veamos dos puntos clave:

a) Controla lo que piensas y podrás controlar lo que sientes
Muchas veces, esas emociones tan intensas y desagradables que sientes se deben a que no estás pensando correctamente, sino que estás usando un pensamiento exagerado, ilógico, o estás basándote en ideas falsas y sacando conclusiones precipitadas, sin pruebas que las avalen. Por ejemplo, una persona puede pensar: “Lo ha hecho para hacerme daño” (y, como consecuencia, sentir ira), pero tras indagar un poco descubre que no es así, de manera que se siente algo molesta, pero no furiosa. De este modo, ha logrado sentirse mejor al usar un pensamiento más realista. Por tanto, aprende a usar un pensamiento racional y lógico, y estarás aprendiendo a controlar tus emociones y tu vida.

b) Practica los opuestos
Si sientes odio a menudo, proponte sentir más a menudo emociones opuestas (como amor, cariño, agradecimiento…) en cualquier momento a lo largo del día, tan a menudo como puedas. ¡Anímate a probarlo!

2. Las relaciones
Mantener relaciones sanas, tanto a nivel personal como laboral, es fundamental para poder llevar una vida equilibrada. Si en tu vida existen relaciones que te están generando un alto nivel de estrés, es el momento de analizar la situación planteándote preguntas como:
•    ¿Cuál es el origen del problema?
•    ¿Necesito aprender habilidades sociales para relacionarme mejor?
•    ¿Qué parte es culpa mía y qué parte es culpa de la otra persona?
•    ¿Necesito sacar a esta persona de mi vida y acabar con esta relación? ¿Es una relación destructiva?
•    ¿Necesito ayuda o asesoramiento profesional para aprender a manejar esta situación y salvar la relación?
•    ¿Necesito relacionarme con otro tipo de personas?
Tómate un tiempo para pensar en todo esto y tal vez descubras información importante que te ayude a tomar decisiones que estabas posponiendo.

3. Organiza tu vida
Si tienes muchas cosas que hacer, trata de organizarte cada mañana para librarte de esa sensación de agobio y estrés  y tener un mayor control sobre tu vida. Haz una tabla de horarios si es necesario o utiliza una agenda.

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4. Toma las riendas de tu vida
No dejes que la vida o las demás personas te arrastren como una marioneta. Tú eres el arquitecto y constructor de tu vida. Incluso aunque estés atado por circunstancias difíciles, toma tus decisiones, piensa hacia dónde quieres que se dirija tu vida y en los pasos que debes ir dando para, poco a poco y con perseverancia, llegar a ese destino.

5. Mantente en contacto contigo mismo
No pierdas contacto contigo mismo, con tu cuerpo y con tus necesidades emocionales o de otro tipo: descasa cuando necesites descansar, cuídate si tienes una enfermedad, pasa tiempo con amigos o con tu familia, pasa tiempo contigo mismo, practica actividades que te resulten agradables, busca tiempo para realizar aquello que deseas hacer, platéate metas y sueños que alcanzar para mantener la ilusión viva y, sobre todo, sigue creciendo.

6. Ejercicio y alimentación
Y por supuesto, no olvides hacer ejercicio y una alimentación sana, variada y equilibrada para darle a tu cuerpo (y a tu mente) todos los nutrientes que necesita para funcionar a su mejor nivel.

7. Realiza actividades para ti  mismo.
Dedícate tiempo para ti  mismo, por lo menos una vez a la semana, piensa en que te gustaría hacer para relajarte y estar feliz, y ¡hazlo! Sentirse bien con uno mismo es fundamental para estarlo con los demás.

Vivimos en un mundo exigente y lleno de compromisos, que muchas veces hace olvidarnos de nuestras propias necesidades y de sacar tiempo suficiente para nosotros mismos. En cambio, justamente eso es lo que tenemos que hacer, ya uno de los aspectos más importantes en la vida actual tiene que ver con la forma en la que nos relacionamos con darnos un tiempo para realizar las cosas que realmente nos gustan, o simplemente para descansar y reflexionar. En la medida en que nos demos más tiempo para nosotros mismos conseguiremos mayor equilibrio con todo lo demás y esto podemos llevarlo hasta cualquiera de los planteamientos que nos hacemos.