Mentoring grupal, el mentoring para momentos de cambio

Hace algunos años Harvard Business Review publicaba “Mentoring Milenians”, un artículo en el que se recogían las nuevas formas de mentoring que trae de la mano dicha generación. Una de las más conocidas es el Reverse Mentoring, (del que hablamos en Polivalencia la semana pasada), un proceso poderoso y dinámico en el que compartir conocimiento y experiencia se convierte en una herramienta vital para el desarrollo tanto de las organizaciones como de los profesionales.

Es una técnica de intercambio de funciones entre los profesionales senior y junior que supone que las personas con más experiencia y responsabilidades deben aprender de los más jóvenes, con poca experiencia, pero con muchas ganas de aprender.

Sin embargo existen otros tipos de mentoring, que no son otra cosa que la evolución natural del mentoring tradicional para adaptarse a las necesidades actuales, de las personas y de las organizaciones

Uno de esos tipos es el mentoring grupal, definido como el formato en el que pequeños grupos de personas se comprometen a apoyar y buscar juntos los objetivos de aprendizaje de cada uno de ellos. El grupo cuenta con un dinamizador de aprendizaje que asume la función de mentor del grupo, pero a su vez, cada miembro del grupo es considerado como un mentor de los demás.

Women’s Group Mentoring from Bellevue Presbyterian Church on Vimeo.

Este tipo de mentoring se puede practicar de diferentes formas y dependerá de las mezclas de personas que la compongan. El mentoring grupal incluye:

  1. Un grupo de parejas que trabajan juntos y a su vez apoyan a otros dos.
  2. Un mentor que trabaja con un grupo de mentorizados,
  3. Múltiples mentores que trabajan con múltiples mentorizados

Todas estas personas estarán conectadas en un grupo y la característica clave, tanto del mentoring de pares, como del mentoring grupal es que trabajan juntos para apoyarse unos a otros. Conlleva una comunidad de participantes, que puede ser dirigida por un gerente más o menos experimentado o puede realizarse de igual a igual.   

El mentoring grupal es idóneo para aplicarlo en momentos de cambio, de esta manera, los manager podrán beneficiarse de las enseñanzas y consejos del mentor, así como del intercambio de ideas y de la retroalimentación que reciban del resto de los miembros del grupo.  

Es un buen método para desarrollar una estrategia común y más coordinada con todo el equipo, logrando que los procesos sean más productivos. Para ello, lo ideal es que la compañía ofrezca una plataforma tecnológica que permita a los empleados definir la tutoría según sus términos y necesidades.  

De esta manera, el mentor puede trabajar con varias personas a la vez, incluso aunque estén en ubicaciones diferentes y los gerentes pueden compartir responsabilidades de tutoría dentro de un círculo; por ejemplo, tres ejecutivos pueden trabajar juntos para asesorar a un grupo de nueve empleados de forma más rápida y eficaz, aunque esta acción debe complementarse con reuniones cara a cara, llamadas telefónica para completar de adecuadamente el asesoramiento en línea.

¿En qué se diferencian el mentoring grupal de coaching de equipos?

Son similares en la dinámica de trabajo, pero se diferencian en sus objetivos y en sus procedimientos para alcanzarlos, además de que el mentor es una persona de referencia (tienen un gran respeto e incluso una gran admiración). En el caso del coach no es necesario que sea conocido antes de que empiece la sesión, él se encarga de ayudar, potenciar y fortalecer las competencias de una persona, en cambio el mentoring lo que pretende hacer es que un grupo de personas o una persona sean aptos para realizar una determinada tarea.

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