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MOOC es el acrónimo en inglés de Massive Online Open Courses, es decir, Cursos Online Masivos en Abierto, o COMA, cómo suelen llamarse en castellano. Pero, ¿qué los diferencia de la formación online tradicional? ¿Cualquier curso que encontramos en la red es un MOOC? ¿Qué cualidades tienen? ¿E inconvenientes?

MoocAunque las definiciones de MOOC pueden diferir de unas plataformas a otras, las siguientes características son comunes a todos ellos.

Autonomía

Su estructura está concebida para promover el aprendizaje autónomo de los estudiantes, con numerosos recursos en forma de vídeos, enlaces, documentos y espacios de debate y comunicación.

Masivo

El número de plazas es ilimitado, el ámbito es global y están dirigidas a alumnos con diferentes intereses y aspiraciones. No se requieren conocimientos previos.

En línea

El curso es a distancia, solo hay que tener un ordenador, conexión a Internet y usar un navegador web. Se puede cursar cómodamente desde casa, de manera flexible y al ritmo de cada estudiante. Sin embargo, es importante que exista y que se fomente la interacción estudiante-estudiante y estudiante-profesor, aunque sea mediada por la tecnología.

Abierto y gratuito

Los materiales que se emplean en el curso están disponibles en Internet y de forma totalmente gratuita, los estudiantes solo tienen que registrarse previamente para acceder al curso y no es necesario que sean alumnos de la institución que ofrece el MOOC. No obstante, podría requerirse un pago para acceder a tutorías, acreditaciones o recursos bibliográficos.

¿La revolución de los MOOCs?

Cuando los profesores Dave Cormier y Bryan Alexander acuñaron el término MOOC en 2008 se generaron grandes expectativas en torno a esta incipiente fórmula formativa. El primer MOOC, considerado abiertamente como tal, ‘Connectivism and Connective Knowledge’, no fue más que un experimento de varios profesores de la Universidad de Manitoba en Canadá que querían estudiar el comportamiento del alumnado y cómo era su proceso de aprendizaje en un entorno online y colaborativo. Este curso contó con más de 2000 alumnos de distintos rincones del mundo.

En este vídeo del TED, Daphne Koller, cofundadora de Coursera, cuenta los orígenes de su plataforma, su funcionamiento y la potencialidad de este fenómeno formativo. En él vemos como los MOOCs surgen en un entorno universitario y que, en origen, su pretensión era la de acercar formación de calidad al gran público haciendo uso de la tecnología. Previamente muchas universidades, como el MIT, habían creado espacios OpenCourseWare, en los que usuarios de todo el mundo podían acceder a los materiales y recursos generados en sus aulas de forma gratuita. Incluso, mucho antes, en los años 30, algunas universidades americanas habían creado cursos radiofónicos masivos en los que los alumnos tenían que seguir vía radiofónica las clases magistrales del profesorado y enviar sus trabajos y exámenes por correo ordinario.

TEDCon la creación de grandes plataformas como la de Coursera llegó el boom de los MOOCs. No en vano, The New York Times nombró al 2012 como “El año de los MOOC” y en el Foro Económico de Davos de enero de 2013, rectores de universidades de prestigio como Harvard, Stanford o el MIT coincidieron en que estas nuevas experiencias de aprendizaje cambiarían rápidamente el estado de la educación superior generando una verdadera disrupción.

¿Por qué no enganchan los Moocs?

Sin embargo, la realidad hoy en día, es que la revolución de los MOOCs pese a la proliferación de plataformas y programas, no acaba de producirse. De hecho, solo entre un 75% y un 95% de los estudiantes que se matriculan en un MOOC, lo finalizan con éxito. ¿A qué se debe esta pobre tasa de finalización? A continuación exponemos algunas de las causas:

Conocimientos insuficientes

Una de las principales bondades de los MOOCs es su carácter abierto y masivo, pero también es una de sus grandes desventajas. Muchos de los alumnos que se matriculan en un MOOC no tienen los conocimientos necesarios para superarlo con éxito. Las principales barreras a nivel de conocimientos son el idioma (la mayoría de los cursos tienen el inglés como lengua vehicular), la propia materia del curso y también las barreras tecnológicas. No todo el mundo se siente cómodo y es capaz de exprimir al máximo plataformas como las de Miriada X, Edx o Coursera.

Diseño pobre y fatiga de uso

Se estima que la Universidad de Harvard o el MIT han invertido en sus plataformas alrededor de 30 millones de dólares. El propio MIT cobra unos 250.000 dólares por asesorar a otras entidades en la puesta en marcha de MOOCs y se calcula que diseñar y desarrollar uno de estos cursos tiene un coste de 50.000 o 60.000 dólares.

Con estas cifras podemos deducir que la mayoría de los MOOCs que proliferan en la red no cuentan detrás con todo el esfuerzo y dedicación que una formación de estas características requiere. Es por ello que muchos alumnos se desencantan tras dar sus primeros pasos en estas plataformas.

plataformasMOOCsFeedback insuficiente y ausencia de trabajo colaborativo

A la hora de mantener la motivación y el interés en una materia el contacto directo con el profesorado y los compañeros es fundamental. Muchos MOOCs no logran que sus alumnos perciban que forman parte de un grupo, de una clase, lo que repercute negativamente en su motivación.

Es por ello que muchos MOOCs tradicionales (conocidos como xMOOCs o MOOCs centrados en el conocimiento) han tratado de incorporar a sus propuestas, con más o menos fortuna, elementos propios de las redes sociales tales como foros, blogs, comunidades, etc. con la finalidad de lograr que entre los participantes se creen sinergias y un sentimiento de pertenencia. A estos MOOCs más “colaborativos” se les conoce como cMOOCs.

En el apartado de Desarrollo de Carrera de la Know Box podéis ver las conclusiones de un experimento que se hizo en la plataforma española de MOOCs Miríada X cuyo objetivo no era otro que el de lograr el diseño del MOOC perfecto, que ellos denominaron MOOC Colaborativo.

Problemas para evaluar

Otro gran problema al que se enfrentan los diseñadores e implementadores de MOOCs es la forma de evaluar. Generalmente en los MOOCs suelen distinguirse tres tipos de evaluación sin que ninguna de ellas haya logrado ser del todo eficaz.

  • Basada en Automatismos. La evaluación se realiza a través de programas automáticos especialmente diseñados para ese fin. Este método de evaluación no se puede aplicar a ciertos tipos de contenido.
  • Basada en la Autoridad. Es el profesor o un especialista el que determina los avances de un alumno. Aquí el principal problema viene dado por el carácter masivo de los MOOCs y su elevado número de alumnos.
  • Basada en la Interacción Social o Entre Pares. La evaluación se basa en la participación y el intercambio en distintos tipos de redes sociales, blogs, foros, etc. En este caso encontrar qué variables son las que se deben medir es la principal dificultad.

Prejuicios culturales y certificaciones

Por otro lado, muchos alumnos de MOOCs sienten que este tipo de formaciones tienen menos prestigio o visibilidad que otras más tradicionales puesto que cursarlas no te da ningún diploma o acreditación. Como dato, apuntar, que en España, por ejemplo, el tejido directivo opta por la formación presencial en un 77% de los casos.

En definitiva, la potencialidad de los MOOCS, que a estas alturas es innegable, queda diluida por las dificultades experimientadas en su diseño, implementación y desarrollo. Y tú, ¿crees que es posible una formación de calidad universal, abierta y gratuita?

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