¿Todavía no prácticas Yoga?

El yogalosophy ha invadido las instalaciones de Antiguos alumnos UPV y nos encanta. El pasado miércoles 11 de febrero en el club de Coaching para una vida sana, Carmen Martín, profesora de Yoga del centro Sadhana de Valencia, impartió una clase de hatha yoga en la que nos descubrió esta milenaria práctica hindú que cada vez tiene más yoguis incondicionales en nuestro país.

Todos tenemos cerca a alguien que practica yoga y que lo recomienda sin dudarlo. Sin embargo, le observas con incredulidad y sigues pensando que no, que eso no está hecho para ti. ¿Meditar? Ni hablar yo quiero sudar la camiseta en una clase de spinning además, no soy nada flexible y nunca podría llegar a hacerlo bien.

Sin embargo, cambié radicalmente de opinión cuando un día me animé a probar una primera clase. Con total seguridad puedo afirmar que el Yoga es para todos. El yoga no es un deporte, es una disciplina que no sólo trata de cultivar el cuerpo sino también, la mente y el alma.

El yoga comprende que cada cuerpo es diferente y se adapta a ti. A diferencia de otras actividades, su nivel de exigencia se adapta a tu estado físico y se caracteriza por ser una práctica no competitiva. Aunque una postura parezca imposible a priori, siempre hay posibles apoyos y complementos para facilitar su ejecución, es posible hacer variaciones o incluso sustituirla por otra postura con la que se obtenga un efecto similar. En resumen, no hace falta que seas un contorsionista de circo del sol para poder practicarlo.

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El yoga te pone en forma. Un tipo de yoga más dinámico como vinyaasa o asthanga, familia del hatha yoga, proporciona una buena condición física ya que alarga, tonifica y refuerza los músculos. También trabajas con las articulaciones  la columna vertebral, mejorando la postura.

Otro motivo por el que creo que es vital practicar yoga es por la falta de consciencia en nuestras acciones del día a día. Según el centro Sadhana, aparentamos actuar con atención, pero no hay atención. Estamos funcionando pero sin estar presentes. Seguro que esto te suena de algo. Por ello, al practicar yoga creamos unas condiciones en las cuales estás presente en cada acción y en cada momento. Eres consciente de tus respiraciones, de tus movimientos,  eres capaz de seleccionar tus pensamientos y desconectar del ruido que te rodea.

Y es verdad que el yoga engancha, una vez que encuentras el estilo que encaja más contigo te enganchará desde la primera clase, ya que los beneficios físicos y mentales son casi inmediatos. No sólo fortaleces tu cuerpo, sino corriges tu postura, activas tu metabolismo, mejoras tu estado de bienestar, calmas tu mente, ganas confianza y autocontrol. Y sin darte cuenta, ganarás vitalidad y te sentirás más feliz.

Muchos definen el yoga como una meditación en movimiento: a través de lo físico, se entra en la parte más mental, más profunda. Una práctica continuada te enseña a vivir el aquí y el ahora de manera más sencilla. Lo que en un principio se experimenta en el espacio de la esterilla, paulatinamente se replica también en la vida diaria. De repente te encuentras respirando profundamente antes de una presentación o antes de hablar con tu jefe, disfrutando de cualquier instante “no extraordinario”. En definitiva, vivir la misma vida, pero con más consciencia y plenitud.

Clase de 20 minutos de Yoga para principiantes